lunes, mayo 29, 2006

Personajes 1

Dénes es un pastor calvinista de treinta y tantos años. Tiene una pequeña congregación en un pueblo del norte de Hungría donde hay mucha gente pobre y muchos gitanos.

Dénes es alcohólico. Ha tenido problemas por eso, pero dicen que sus sermones son bonitos y por eso no lo han corrido. Debe de sentirse solo. No tiene mujer desde hace varios años. Tampoco tiene amigos, y sus parientes viven lejos.

La mayoría de las veces se embriaga solo, encerrado en su casa, aunque en ocasiones no puede resistir la tentación de meterse a una cervecería y platicar un poco con los otros borrachos.

El otro día tuvo un problema serio. Debía oficiar en un funeral un día en que, sin saber que sus servicios serían requeridos, había empezado a beber desde en la mañana. El caso es que llegó al cementerio con varias copas encima y, a la hora de dar el último adiós al difunto, con la Biblia en la mano, perdió el equilibrio y se cayó adentro de la fosa. Parece de película del Gordo y el Flaco, pero así fue. Los familiares lo demandaron después por cien mil forintos (algo así como cinco mil pesos) por haberle faltado al respeto a la memoria del finado.

A raíz de ese incidente lo han suspendido en sus funciones. Lo mandaron a un hospital para alcohólicos. Él dice que quiere curarse. Se siente culpable. Siente que Dios va a castigarlo. Los miembros de su congregación no se dan cuenta de que, si da sermones tan bonitos, tan llenos de ardor religioso, es precisamente gracias a todos estos sentimientos que son resultado de su vicio. No se dan cuenta de que, el día en que deje de beber, ya no tendrá nada que decirles desde el púlpito.

5 comentarios:

C. M. Mayo dijo...

Wacky!

Anónimo dijo...

Qué personaje tan bello. Yo lo quiero así, borracho y todo.

efg dijo...

Me acordé de John Cheever, él hace una serie de descripciones de personajes en un texto que se llama más o menos "personajes que jamás incluiré en una novela" o algo así... lo más curioso de ese texto es que algunos de esos personajes efectivamente aparecen en textos de Cheever...

Qué gusto leerte

Liz

Nicotinette dijo...

Aunque no pude evitar sentirme mal por Dénes,no puedo dejar de pensar en cómo sería escuchar,sentado,alguno de sus sermones.Creo que me harían bien.
Gracias,Agustín.

Anónimo dijo...

best regards, nice info »