miércoles, diciembre 05, 2018

Fragmento de mi libro Operación Snake




¿Sabes, mi pequeña, que la Muerte es hermana del Sueño? Hypnos y Thanatos. Vas a ver cómo se parecen. Primero sentirás que te invade una oleada de calor; una exaltación nueva, deliciosa, nunca antes experimentada, excepto, tal vez, en ciertos instantes de fiebre. Sentirás que tus sentidos se agudizan: los colores se vuelven más brillantes y puedes oír hasta el silencioso caminar de las hormigas sobre los párpados de los muertos. Tu corazón empezará a palpitar más rápido, con latidos más audibles, y quizás eso te cause angustia, pero ni aun entonces debes tener miedo: el fin de todo sufrimiento estará cerca. Poco a poco, a medida que tu cuerpo se vaya vaciando de sangre, las emociones mundanas darán lugar a una dulce sensación de languidez, como cuando sientes que el sueño se apodera de ti y tratas de luchar contra él para no quedarte dormida, pero no puedes; tus párpados se vuelven pesados y tus músculos abandonan toda lucha, todo esfuerzo. Te parecerá que el mundo va quedando lejos y ya nada tiene importancia, que las cosas que antes te hacían daño ya no tienen poder sobre ti... y la sed que se lleva tu vida se va llevando también tus tristezas, tus deseos... conforme se nublan tus ojos, el aire gris se irá convirtiendo en una visión de luz y de libertad... y el miedo, si es que lo hubo, se tornará gratitud.

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